EMPRESA DEL PATRIMONIO VIVO
Un reconocimiento al saber hacer francés

Concedido por el Estado francés, el sello Entreprise du Patrimoine Vivant (Empresa del Patrimonio Vivo) distingue a las empresas con un saber hacer artesanal e industrial de excelencia.
Desde 2010, Le Jacquard Français ostenta este sello, que reconoce la experiencia desarrollada en nuestra Manufactura de Gérardmer desde 1888. Desde el dominio del tejido jacquard hasta la creación de colecciones reconocidas en todo el mundo, esta distinción premia nuestra capacidad de preservar un patrimonio textil único y, al mismo tiempo, de inscribirlo en su época.
Un reconocimiento que rinde homenaje a las mujeres y los hombres que, cada día, mantienen vivo este saber hacer excepcional en el corazón de los Vosgos. Desde la creación de los motivos hasta la confección, nuestros equipos perpetúan técnicas exigentes que contribuyen al prestigio del patrimonio textil francés. El sello EPV reconoce así nuestro compromiso con la calidad, la transmisión y la fabricación francesa.

Un saber hacer reconocido
Más allá del sello EPV, Le Jacquard Français participa activamente en varias redes que promueven la excelencia del saber hacer francés, desde el arraigo territorial hasta los proyectos a medida y la gastronomía.
EPV Grand-Est
El orgullo de un territorio
Arraigada en la cuna textil del este de Francia, nuestra Casa es uno de los pilares del patrimonio regional. Este reconocimiento subraya nuestro papel en la preservación del empleo local y de una experiencia que hace brillar a los Vosgos más allá de sus fronteras.
EPV Contract
La exigencia de lo hecho a medida
El sello se extiende a nuestra división Contract, dedicada a proyectos de gran envergadura y creaciones especiales. Arquitectos y decoradores encuentran en nuestra manufactura un socio capaz de responder a pliegos de condiciones de una complejidad poco común.
EPV Gastronomía
La mesa de los grandes chefs
En el universo de la alta gastronomía, el mantel es el primer acto de la degustación. Nuestra distinción nos une a las mejores mesas estrelladas: un mantel que resiste el uso intensivo sin perder jamás su esplendor.